Para saber como vaciar un termo electrico, primero desconecta la corriente eléctrica y cierra la llave de paso de agua fría. Después, abre cualquier grifo de agua caliente de la casa para liberar la presión y drena el tanque mediante la válvula de seguridad o desenroscando el latiguillo inferior.
Preparación antes de vaciar termo eléctrico
Antes de manipular la instalación, la seguridad es nuestra prioridad absoluta. Lo primero que debemos hacer es desenchufar el equipo de la corriente eléctrica. Nunca debemos intervenir en componentes de fontanería que sigan conectados a la red, para evitar cualquier riesgo de cortocircuito.
Esta acumulación crea el entorno perfecto para la proliferación de bacterias y hongos. A medida que estos microorganismos descomponen la materia, liberan gases sulfurosos que suben por el desagüe. Otro motivo muy frecuente es la evaporación del agua en el sifón por falta de uso.
Una vez desconectado, nosotros recomendamos esperar unas horas para que el agua del interior pierda temperatura, previniendo posibles quemaduras. A continuación, es obligatorio cerrar la llave de paso que suministra agua fría al equipo. Si no la localizas, cierra la llave general de la vivienda.
Para controlar el agua que va a salir, aconsejamos colocar varios cubos grandes debajo del equipo, tener fregonas a mano y usar una llave inglesa. El volumen de agua es considerable, por lo que preparar el espacio de trabajo evitará inundaciones accidentales en casa.
Instrucciones sobre cómo vaciar un termo eléctrico
Con la zona asegurada, el siguiente paso es eliminar el vacío interno del circuito. Para lograrlo, abrimos un grifo de agua caliente en el lavabo o fregadero más cercano. Esto permite que el aire penetre en las tuberías y el líquido fluya por gravedad.
En este punto, disponemos de un par de técnicas principales para extraer el agua. La elección dependerá de las herramientas que tengamos y de la urgencia del proceso.
Vaciar termo eléctrico por válvula de seguridad
El método más recomendado y limpio es vaciar termo eléctrico por válvula de seguridad. Esta pieza se ubica en el tubo de entrada de agua fría y suele incorporar una pequeña palanca o tornillo de purga diseñado para este mantenimiento.
Al accionar la válvula, el agua comenzará a gotear o salir en un hilo muy fino hacia nuestro cubo. Es un proceso extremadamente lento que puede demorarse horas, pero garantiza un vaciado seguro. Algunos modelos permiten acoplar una manguera de drenaje directamente a la salida.
Si notas que la cal obstruye la salida y el agua no drena, nosotros tendremos que recurrir al método mecánico: desenroscar ligeramente la tuerca del latiguillo de entrada (el azul) con la llave inglesa, permitiendo que el agua caiga a mayor velocidad hacia el recipiente.
Cambiar latiguillo termo eléctrico sin vaciar: ¿Es posible?
Una de las dudas más repetidas es si podemos cambiar latiguillo termo eléctrico sin vaciar la totalidad del calderín. Esto dependerá exclusivamente de cuál sea la pieza averiada que necesitemos sustituir.
Latiguillo de agua caliente (Rojo): Sí se puede cambiar sin vaciar el tanque. El conducto interno extrae el agua desde la parte más alta del depósito, por lo que, al cerrar la llave general, el agua no rebosará por esta salida.
Latiguillo de agua fría (Azul): Al conectar por la parte inferior, si lo desconectamos, el tanque se vaciará por pura gravedad. Aunque cerremos todos los grifos para crear efecto «vacío», siempre perderemos una cantidad importante de agua durante el cambio rápido.
Mantenimiento y prevención del calderín
Realizar este purgado es una tarea de mantenimiento indispensable. Eliminar el agua estancada nos permite arrastrar los sedimentos de cal del fondo, lo que mejora drásticamente el rendimiento de la resistencia y reduce tu factura de electricidad.
Además, es el primer paso obligatorio si necesitas revisar componentes internos. Si tu equipo es muy antiguo y la avería no tiene reparación, te invitamos a leer nuestra guía sobre cómo instalar un termo eléctrico paso a paso.
| Método de Vaciado | Herramienta Principal | Velocidad Estimada | Nivel de Control |
| Válvula de seguridad | Ninguna (o manguera pequeña) | Muy lento (varias horas) | Alto (Sin apenas salpicaduras) |
| Aflojar latiguillo frío | Llave inglesa | Rápido (15 – 30 minutos) | Medio (Requiere destreza y cubos) |
| Vaciado mixto | Llave inglesa y manguera | Medio | Alto (Flujo constante dirigido) |
Añade una e vinagre blanco (notarás que empieza a generar espuma inmediatamente)
Si las llaves están bloqueadas por el óxido o no quieres correr riesgos en tu cocina, nosotros estamos siempre a tu disposición. Como profesionales de la fontanería en Madrid, realizamos la revisión, el vaciado y la puesta a punto de tu equipo de forma rápida y sin manchar nada.
Cuándo y por qué es fundamental vaciar el equipo por completo
Muchos usuarios se preguntan con qué frecuencia deben realizar este proceso en casa. Nosotros aconsejamos vaciar el termo eléctrico por completo al menos una vez cada dos años como medida preventiva, incluso si no presenta averías aparentes.
El principal enemigo de estos electrodomésticos es la acumulación de cal y sedimentos pesados. Aunque el agua general de Madrid es bastante blanda, con el paso de los años siempre se depositan minerales en la base del calderín.
Esta gruesa capa de suciedad termina recubriendo la resistencia eléctrica. Como resultado, el equipo se ve obligado a consumir mucha más energía para calentar los mismos litros. Al realizar el vaciado, logramos expulsar estos residuos y recuperar la eficiencia original.
Otro escenario donde este vaciado resulta estrictamente necesario es ante ausencias muy prolongadas en segundas residencias. Si la vivienda va a estar vacía en invierno, drenar el circuito evitará que el agua se congele y reviente las juntas por dilatación.
Qué hacer si el agua sale muy sucia o con óxido
Durante el proceso de drenaje, es muy habitual que los primeros cubos salgan con un tono marrón o rojizo. Esto indica la presencia de óxido disuelto procedente del desgaste natural de los metales internos sometidos a altas temperaturas.
Dentro de todo tanque existe una pieza vital llamada ánodo de magnesio, diseñada específicamente para atraer la corrosión y proteger el acero del calderín. Si al vaciar el agua notas muchísima suciedad, significa que el ánodo se ha consumido casi por completo.
En estos casos críticos, tras terminar de vaciar el tanque, nosotros recomendamos sustituir inmediatamente ese ánodo por uno nuevo antes de volver a cargar el sistema. Es una pieza muy económica cuya sustitución a tiempo evita tener que comprar un calentador nuevo.


